Una plaza en homenaje a Rembrandt

Monumento a Rembrandt

En la ciudad de Amsterdam existe una plaza que brinda un homenaje a una de las figuras más populares del país, el reconocido pintor Harmenszoon van Rijn Rembrandt.

Si bien hablamos de un paseo público que no sobresale como tal, con sus bancas para descansar o pasar un momento de relax y sus grandes árboles que dan sombra a los transeúntes, lo que sí es digno de destacar es la hermosa estatua central que recuerda la figura del artista.

La Rembrandtplein, como se dice Plaza Rembrandt en holandés, era conocida en u comienzo como Botermarkt (mercado de la mantequilla) porque allí se realizaba un mercado de productos lácteos. Este espacio fue construido en 1668 con los restos del puerto antiguo de la ciudad. Verdadero punto de encuentro, por aquellas épocas los habitantes disfrutaban de ferias y demás eventos vinculados con el entretenimiento.

Sin embargo, como señalamos, lo que sobresale en el centro de la Rembrandtplein, cercana al mercado de flores, es una estatua de este nacido en Amsterdam en 1606: aunque también una pantalla de LCD que es la más grande de Europa. Hay que tener en cuenta que Rembrandt es una de las personalidades fundamentales de la cultura local, aunque también es celebrado universalmente: La lección de anatomía del Doctor Tulp es uno de sus cuadros más famosos.

Este paseo público es visitado diariamente por miles de personas, y en horarios pico se convierte en un lugar por donde casi no se puede caminar. Es una zona tan turística, que nos podemos topar a cada rato con tiendas, restaurantes y espacios destinados al entretenimiento. Y lo que resulta muy atractivo, fundamentalmente, es la estatua del pintor, hecha en bronce, que además está acompañada de otras 22 esculturas diseminadas a su alrededor, en clara referencia al reconocido cuadro del pintor La ronda de noche.

Para llegar hasta la plaza se lo puede hacer por medio del tranvía, puesto que está muy bien comunicada. No obstante, además de disfrutarla, en las inmediaciones está repleto de hoteles, bares, restaurantes, clubes y discotecas, como para sumarse a la diversión. De hecho, por las noches hay grandes concurrencias en los centros de entretenimiento. El Gran Café de l’Opera, Café Schiller y el Real Café de Kroon son algunos de los locales gastronómicos populares por su servicio.

Foto vía: Pedro Perea



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Categorias: Callejero de Amsterdam


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