Silodam, vivir y trabajar en el puerto

Silodam

A comienzos del siglo XIX, el lado oeste del Puerto de Ámsterdam estaba destinado al almacenamiento de granos, como lo demuestran unos enormes silos que se convirtieron en un complejo residencial. Son en total tres edificios, el más antiguo fue diseñado en 1898 por los arquitectos Gendt y Klinkhamer.

Dos son antiguos silos que tienen cada uno  su nombre; el del centro es conocido como Korthals Altes, y el que da a la isla es Amandla.  Este se construyó en 1952 y es de hormigón. Son conocidos también como el Silo de Piedra y el Silo de Grano. La construcción más nueva es del año 2002: alberga viviendas, oficinas, estudios, bares y restaurantes, y al final del muelle hay un conjunto de departamentos conectados internamente.

Con su aspecto de navío a lo lejos, fue diseñado por el estudio MVRDV y tiene el aspecto de un prisma en 10 plantas, de 120 metros de altura y 20 metros de profundidad. Las cuatro fachadas con coloridas y abigarradas, y los departamentos están agrupados en pequeños núcleos, seguros y confortables, de cuatro a ocho viviendas con un acceso colectivo. Los entornos comunes cuentan con pasillo, balcón, jardín y patio.

La red de recorridos internos permite conectar las viviendas con los lugares de trabajo y espacios verdes, y una parte del edificio se proyecta sobre el agua formando una terraza pública,  desde donde se obtienen hermosas panorámicas del río hasta el centro antiguo de la ciudad, mientras las pequeñas embarcaciones amarradas en los pilares crean la ilusión de encontrarnos en un puerto deportivo.

Silodam es el ejemplo de una nueva arquitectura, en la que los planos de despliegan y entrecruzan en sentido horizontal y vertical, además de la demostración exitosa de un proyecto de transformación de una zona urbana degradada como eran los silos del puerto, hacia una nueva orientación y reurbanización.

Silodam se encuentra a unos dos kilómetros de la Estación Central, en la ribera sur del IJ. El edificio se levanta al final de una presa, y unas boyas señaladas con un terraplén elevado protegen al edificio de posibles incursiones de buques. Cuenta con aparcamiento subterráneo, apartamentos para personas de la tercera edad, estudios, áticos y diferentes tipos de viviendas para todos los gustos.

Para saberlo todo acerca de Silodam, lo mejor es tomar una visita guiada; los guías son residentes y el barrio recibo unos 500 visitantes al año. El recorrido tiene una hora de duración y como parte del programa se visita un departamento y se entrega material informativo. Las visitas guiadas deben ser solicitadas con anticipación y tienen un costo. Es muy fácil llegar a Silodam en autobús desde la Estación Central descendiendo en la parada Barentszplein, pero es un agradable paseo de unos treinta minutos, si desean hacerlo a pie.

Foto: vía Silodam



Etiquetas:

Categorias: Qué ver en Amsterdam


Deja tu comentario