Waterlooplein, conocida plaza con mercado de pulgas

Mercado de pulgas, Amsterdam

Cuando hablamos de una plaza en Amsterdam, obviamente no hacemos referencia a un lugar que tiene poco tiempo. No, por ejemplo si hacemos mención a la Waterlooplein estamos hablando sobre una plaza que fue inaugurada en 1880 y que actualmente se ha convertido en uno de los puntos de encuentro más populares de la capital holandesa.

Como buena plaza, Waterlooplein no podía ser otra cosa que un cuadrado verde en el medio de Amsterdam: un cuadrado verde, pero con encanto, claro. En cercanías del Río Amstel, como mayor referencia geográfica, se extiende este espacio cuyo punto de interés más importante es el mercadillo al aire libre.

El nacimiento de la plaza, allá por fines del Siglo XIX, se dio con la unión de un par de canales que atraviesan la ciudad. Poco tiempo después, comenzaron a instalarse allí muchos comerciantes que estaban desperdigados a lo ancho y largo de Amsterdam: este fue, además, el origen del mercado que conocemos en el presente.

Y si bien el ambiente de compra y venta con estética de rastro es lo que sobresale a la vista, se debe considerar el hecho de que la Waterlooplein está ubicada en una zona donde hay muchos edificios reconocidos, como por ejemplo el nuevo ayuntamiento o el Muziektheater, donde se ven espectáculos de teatro y ópera.

Hay que contar, no obstante, una historia que tiene que ver con el mercadillo y que demuestra que las cosas no fueron siempre tan alegres. Fue por el año 1893 cuando las autoridades determinaron que los comerciantes judíos de Jodenbreestraat y San Antoniebreestraat instalaran sus puestos en la plaza.

El asunto es que durante la Segunda Guerra Mundial, en la década de 1940, el barrio judío fue vaciado y Amsterdam se quedó sin la presencia de estos comerciantes que tanto habían contribuido a su crecimiento en aquel periodo. Los años posteriores, entonces, fueron de reconversión del espacio y el mercadillo pasó a convertirse en un mercado de pulgas.

Actualmente el mismo cuenta con 300 stands, y allí se pueden comprar desde ropa de segunda mano hasta artesanías hechas por especialistas. También hay algunos puestos de antigüedades y de bijouterie. El lugar se llena de turistas todos los días que está abierto y es un punto neurálgico de la ciudad.

Por último, mencionar que en las inmediaciones nos encontramos con la Iglesia de Moisés y de Aaron, que se vincula con los tiempos en que el catolicismo estaba prohibido.

Información práctica

-Horario: el mercadillo permanece abierto de lunes a sábado de 09:00 a 17:00.

-Cómo llegar: se pueden tomar los tranvías 9, 14 y 20 o el metro 51, 53 y 54, en ambos casos bajarse en Waterlooplein.

Foto vía: Basic City

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Categorias: Callejero de Amsterdam


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